En los últimos años he despedido mucha gente que se ha ido lejos a buscarse la vida. Se fue a vivir y a buscar su suerte. Soy de la gente que piensa que estar lejos físicamente no significa nada. Es cierto, que ves menos a la persona pero a mí siempre me queda la alegría de que sé que esta persona esta buscando su felicidad.
Hoy, mi hermana ha decidido emprender una nueva etapa en su vida. Lleva billete de ida pero no ha comprado la vuelta. La voy a echar mucho de menos, eso esta claro, pero sé que vivir es lo que tiene emprender nuevos retos y eso a veces implica dejar atrás algunas personas. Es un día de emociones encontradas, un día de huracán de sentimientos, un día en el que VIVIR se escribe con mayúsculas.
Espero que disfrutes de tu nueva vida, que disfrutes del amor ( siempre es valiente intentar luchar por él), que vuelvas pronto (muy pronto) a ser posible, que aprendas mucho la vida siempre tiene mucho que enseñarnos y sobre todo no te olvides de VIVIR Y SER FELIZ. Estaré aquí para disfrutar de los éxitos.
En unas semanas volveré a despedirme y volveré a poner la felicidad de la gente que quiero por encima de un sentimiento egoísta de pertenencia y de estar junto a ellos en el día a día. Los echaré más de menos si cabe, pero seguro que yo también aprenderé a VIVIR y a disfrutar más de los recuerdos, de los momentos que volvamos a pasar juntas, o de un mail, una sonrisa, un gesto o un mensaje en clave del Facebook sólo para nosotras.
El amor y la amistad ganan siempre la batalla a los kilómetros. Pequeña, sé feliz y disfruta.La vida es demasiado corta para pensar en otras cosas que no sean estas. Y no olvides nunca llevarte magdalenas para desayunar.
Como dicen los peregrinos que van hacia Santiago “ buen camino, hermana”.